Una Nueva Terapia Potencial para el Síndrome de Dolor Regional Complejo

Síndrome de Dolor Regional Complejo

El síndrome de dolor regional complejo (SDRC) es una afección poco común que causa dolor prolongado después de una lesión menor. Este dolor es severo y puede ser debilitante. Una paciente, Tracey, explica que después de que un juguete le cayó sobre el pie, sufrió dos fracturas y una puntuación de dolor de 10 que no bajó durante semanas. Este incidente ocurrió en 1998, y fue cuando recibió por primera vez su diagnóstico de SDRC.

Otras complicaciones comunes son la decoloración del área afectada, hipersensibilidad e hinchazón. Tracey tenía 6 bloqueos nerviosos diferentes y una epidural para ayudarla a combatir el dolor, pero siempre regresaba. Finalmente optó por eliminar el nervio que seguía provocando el dolor en su pierna. Esa fue la única solución que realmente funcionó.

Lamentablemente, se enfrentó a otro episodio 4 años después. Estaba con su hija en el hospital porque tenía amigdalitis y el dolor surgió de la nada. A partir de entonces, el dolor persistió durante 15 años y en ocasiones tuvo que usar silla de ruedas. También probó una gran cantidad de medicamentos, incluidos opioides e infusiones, pero nada duró.

En 2017, finalmente intentó algo que funcionó.

Campos electromagnéticos (EMF,por sus siglas en Inglés)

Tracey se enteró de la empresa Oska por el trabajo y decidió hacer su propia investigación. Esta empresa trabaja con campos electromagnéticos como método de reducción del dolor. También ayuda con la inflamación y se ha demostrado que regenera las células nerviosas y los tejidos dañados.

Tracey recibió este tipo de tratamiento en el hospital, pero tener un dispositivo portátil significa nuevas oportunidades. Decidió que valía la pena intentarlo.

Aunque nerviosa, Tracey descubrió que la máquina solo calentaba su pie, no le producía ningún dolor adicional. En solo un par de semanas, tuvo una mejora dramática en su puntaje de dolor diario, y dice que a los dos meses se sintió como una persona normal nuevamente. A veces incluso se olvidaba de su pie.

Pudo acompañar a su hija por el pasillo, irse de vacaciones y asistir a reuniones familiares. Sintió que había recuperado su vida.

Estos CEM son seguros para los seres humanos porque son pulsados (PEMF). Tienen frecuencias más bajas y longitudes de onda más largas, lo que significa que atraviesan el cuerpo y no se absorben, lo que podría causar daños. Fueron creados específicamente para este propósito: para personas.

Estos pueden ser muy beneficiosos porque inician acciones a nivel celular, restaurando la función de las células y promoviendo la curación. Además, no hay límites en la frecuencia con la que puede usar el dispositivo.

Viendo Hacia Adelante

De cara al futuro, esta podría ser una nueva opción para los pacientes.

Desafortunadamente, a menudo no está cubierto por los planes de seguro, pero los pacientes pueden comprar un sistema propio a un precio decente por alrededor de 400 dólares de Oska o MicroPulse.

Puedes leer más sobre esta terapia aquí.

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